Parque Natural de la Sierra de Cazorla

Parque Natural de la Sierra de Cazorla

El Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas abarca 214.300 hectáreas y 26 pueblos de la zona este de la provincia de Jaén. Es el área protegida más grande de España y la segunda más grande de Europa con especies vegetales endémicas.

Este Parque Natural es el lugar de nacimiento del Guadalquivir, el río más largo e importante de Andalucía, que nace entre las montañas de la Sierra de Cazorla y la Sierra del Pozo y, después de ir hacia el norte, gira hacia el oeste para terminar su carrera en el Océano Atlántico.

Fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1983 y Parque Natural por el Gobierno Andaluz en 1986. En 2006, se insertó en la Red Naturaleza 2000, una red que reúne las zonas europeas más importantes para la conservación de la biodiversidad europea.

Se puede visitar el Parque de la sierra de Cazorla durante todas las estaciones, aunque la mejor época es definitivamente la primavera y el otoño, cuando colores increíblemente vivos y deliciosos olores cubren el Parque, además de las temperaturas suaves. Estas características te permitirán disfrutar de una experiencia inolvidable. De hecho, si prefieres ir en invierno, puedes encontrarte con nieve y bajas temperaturas, especialmente en las colinas, mientras que en verano las temperaturas pueden ser extremadamente cálidas para permitirte disfrutar de su viaje al máximo.

Localización del Parque Natural de la Sierra de Cazorla

Si vas en coche, puedes tomar la A319 desde Cazorla, si vienes desde el oeste; si vienes desde Granada, toma la A317 que pasa por Puebla de Don Fadrique en dirección a Santiago de la Escapada. En el parque se encuentran varias gasolineras, como la Estación de Servicio Arroyo Perona, ubicada en la A319, 5, y la Estación de Servicio Mirador de Cazorla, en el km 21 de la A319, en la Carretera de la Sierra, 21.

Si prefieres dejar el coche en casa, tienes las compañías de autobuses como Carcesa y ALSA que operan rutas diarias entre Jaén y las principales ciudades del Parque. ALSA tiene autobuses diarios desde Jaén, Úbeda y Baeza hasta la ciudad de Cazorla.

 

Historia del Parque Natural de la Sierra de Cazorla

Los restos más antiguos de la Reserva Natural de la sierra de Cazorla fueron encontrados en el sitio arqueológico de Puente Mocho, cerca de la ciudad de Beas de Segura y datan del Paleolítico Inferior.

Otras ruinas fueron descubiertas en la cueva del Nacimiento en Pontones, datan del 10.000 a.C.

El arte rupestre se encuentra en varias zonas y sitios arqueológicos, como la cueva de la Cañada de la Cruz, el refugio de roca del Río Frío y las cuevas del Engarbo en Santiago-Pontones. En Quesada hay dos cuevas dignas de mención: la Cueva del Encajero y la Cueva de la Monja. Segura de la Sierra cuenta con la Cueva de la Diosa Madre, el Collado del Guijarral y el Poyo de los Letreros.

Se han encontrado restos de la Edad del Cobre en Hornos de Segura e Iznatoraf. El número de asentamientos en el área de la Reserva Natural aumentó dramáticamente hacia 1700 a.C. y durante toda la Edad de Bronce. La Loma del Bellotón, cerca de Cazorla, el Cerro de la Coja en Orcera y Las Hermanillas en el Puente de Génave son algunos de los sitios que datan de ese período.


Aunque no había ciudades romanas importantes dentro de los límites de la Reserva Natural, los valles más fértiles están salpicados de muchos ejemplos de villae. Las más interesantes son la villa de Bruñel, en Quesada, y la villa romana de Los Baños, en Arroyo del Ojanco. También hay algunos edificios públicos, entre los que destaca el puente de Puente Mocho, cerca de Beas de Segura, y algunos restos de calzadas romanas. Otros restos comunes son las piedras de molino, las tejas y la cerámica, incluida la cerámica de terra sigillata, lujosa cerámica de color rojo brillante reconocida por su alta calidad.

Las tumbas del período visigodo se encuentran en el Cerro de la Horca, cerca de Peal de Becerro.

Desde la época de los moros, después de la caída del califato de Córdoba, esta zona estuvo controlada por las taifas hasta la llegada de los almorávides.

Se desconoce la fecha exacta en la que los cristianos entraron en Cazorla, Segura y Las Villas. Cuando se creó el poblado de Cazorla en 1231, quedó bajo la jurisdicción del Arzobispado de Toledo. Las principales villas eran Quesada, Cazorla e Iznatoraf.

La situación de Segura era diferente, ya que fue conquistada a través de la Orden de Santiago. En 1242, Fernando III donó Segura de la Sierra y todos sus dominios a la Orden de Santiago, y desde ese día se convirtió en una Comandancia de la Orden de Santiago.

La Era Moderna se diferenció poco de la Edad Media, aunque la población aumentó gradualmente, al igual que la variedad de cultivos.

En términos generales, el siglo XVII se considera un período de crisis y decadencia provocado por las necesidades financieras de la Corona, las malas condiciones climáticas

La Provincia Marítima y la invasión napoleónica

El siglo XVIII estuvo marcado por el advenimiento de los Borbones y una incipiente recuperación económica heredada del siglo anterior. Los bosques de montaña se convirtieron en un recurso estratégico para la Corona debido a la gran riqueza de materias primas que proporcionaban sus bosques. La madera se utilizó para construir importantes edificios, entre ellos la Fábrica de Tabacos de Sevilla -que ahora alberga la Universidad de Sevilla- y para modernizar la flota naval.

Enojados por la imposición de una nueva jurisdicción, la prohibición de los métodos forestales tradicionales y las fechorías de ciertos funcionarios, los lugareños respondieron causando incendios forestales generalizados, incluido uno enorme en 1763.

El cambio de siglo estuvo marcado por una grave crisis en todo el reino, que se derrumbó en 1808 cuando la Península Ibérica fue invadida por Francia. La presencia francesa en la Sierra de Segura fue esporádica y sólo se dedicaban a hostigar a la población saqueando, incendiando sus propiedades y destruyendo sus fortalezas, incluyendo el Castillo de Segura en 1810.

Después de la expulsión de los franceses se produjeron enormes cambios; se estableció un régimen constitucional y se abolieron los feudos. Cuando Javier de Burgos dividió España en provincias, integró la antigua Comandancia de Segura, el Asentamiento de Cazorla y la Comandancia de Beas dentro de los límites de la provincia de Jaén.

El antiguo Juzgado de Marina de Orcera fue incendiado y saqueado en 1836, durante las guerras carlistas. Al año siguiente, varios establecimientos religiosos cerraron bajo la desamortización de Mendizábal, entre ellos el monasterio de Santa María de la Peña en Orcera, la iglesia de la Merced en Cazorla y el convento de San Pedro de Alcántara en Villacarrillo.

Jaén se mantuvo fiel al gobierno constitucional republicano durante la Guerra Civil Española hasta que se rindió el 28 de marzo de 1939. Cuando la guerra terminó, el último de los guerrilleros de Jaén que había luchado contra el régimen franquista se refugió en las Sierras de Cazorla y Segura. Se les conocía como los maquis españoles y se escondieron sobre todo en la zona de Quesada y Santiago de la Espada.

La década de 1940 fue un período de represión contra los que habían perdido la guerra y de modesta reconstrucción en tiempos de pobreza y escasez. La expansión del ferrocarril propició la aparición de RENFE, que monopolizó las operaciones forestales, incluidos los bosques privados, para construir traviesas para el ferrocarril. También comenzó la reforestación alrededor de las nuevas cuencas de los embalses, un ejemplo de lo cual es el embalse de Tranco, puesto en servicio en 1948.

entornos naturales De la sierra de cazorla
entornos naturales De la sierra de cazorla

Paisajes del Parque Natural de la Sierra de Cazorla

Una gran variedad de paisajes diferentes componen la geografía, con picos de más de 2000 metros (2107 m del Cerro de la Empanada)hasta profundas gargantas, como la del Pinar Negro de 150 m de profundidad; también cuenta con sumideros, como los Campos de Hernán Perea, hasta el paisaje semidesértico de los Picos del Guadiana.

El clima de este espacio natural es de carácter continental, con inviernos fríos y en algunos lugares de las sierras, con abundantes precipitaciones en forma de lluvia, e incluso nevadas intensas, a partir de los 1.200 m. Por el contrario los veranos son secos y calurosos.

Las temperaturas medias de la sierra de Cazorla anuales están comprendidas entre los 20ºC los meses más cálidos y los más fríos -2ºC.

Con relación a las precipitaciones, oscilan entre los 500 mm, en las partes más bajas y los

1.600 e incluso 2.000 mm, en las cumbres, siendo los meses de máximas precipitaciones los de diciembre y enero.

Asimismo, los vientos dominantes en la zona son generalmente suaves, predominando los “solano” y los “cierzo”.

El Parque de la sierra de Cazorla cuenta con diferentes tipos de bosques y formaciones vegetales:
  • Los pinares
  • El Sabinar y Enebral
  • Los encinares
  • El Quejigal-Aceral
  • El Melojar
  • El Avellanar
  • Las Saucedas
  • Las Alamedas o Choperas
  • Las Olmedas
  • Las Fresnedas
  • Los Blanquizales
  • La vegetación rupícula
  • Las comunidades antrópicas

Flora del Parque Natural de la Sierra de Cazorla

Hay más de 2.200 especies conocidas de plantas de tallo (plantas vasculares o superiores). En otras palabras, una superficie que representa menos del 0,5% del territorio español en la Península, es el hogar de no menos del 25% de las especies de plantas de España.

Lo más destacado de este Parque debe ser seguramente el número de bellas y elegantes variedades que alberga, con no menos de 52 especies diferentes, que constituyen más de la mitad de las existentes en toda España.

El Parque Natural de la Sierra de Cazorla es muy valorado por aquellos que entienden la importancia de su clasificación como el segundo de Europa en términos de la abundancia de su vegetación natural. Es tan único que alberga 35 especies de plantas que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo y 110 que son endémicas de Andalucía.

Entre ellas, la rara y hermosa violeta de Cazorla que se encuentra en los afloramientos rocosos, se ha convertido en un verdadero símbolo del Parque. El Narciso de Cazorla, que crece a lo largo de las orillas de algunos arroyos, es el narciso forestal más grande de la península ibérica. Otras plantas como las Agujas de Cazorla y el Geranio de Cazorla son endémicas de esta región y por lo tanto han sido nombradas en consecuencia.

Dentro del Parque Natural hay muchas plantas con diferentes grados de riesgo de extinción Hay 12 especies declaradas en peligro de extinción, como el Tejo europeo y el Abedul llorón y otras 25 clasificadas como especies en peligro, entre las que se encuentran árboles como el Acebo, el Cerezo de Santa Lucía y la Barbatilla.

La topografía accidentada hace que albergue una inmensa variedad de especies, que se han ido adaptando a los hábitats de las diferentes altitudes, la dirección a la que se enfrentan sus laderas, los niveles de humedad, los tipos de terreno, etc.

La sierra de Cazorla fue testigo de sucesivas olas de frío, que trajeron consigo especies adaptadas a estas circunstancias desde el norte de Europa. Y aunque las temperaturas volvieron a subir, algunas de estas especies permanecieron en estas montañas ya que el clima es más frío y húmedo que el de las tierras circundantes. Es el caso del Acebo o el Almendro, que raramente se encuentran en Andalucía.

fauna Del parque natural de la sierra De cazorla
fauna Del parque natural de la sierra De cazorla

Fauna del Parque Natural de la Sierra de Cazorla

En 1988 fueron declaradas Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), estatuto que compromete al Estado español en su protección, debido a su gran importancia para la conservación de las especies de aves en peligro de extinción. La abundancia y diversidad de especies de aves en una zona determinada, refleja su alta calidad ecológica. La reintroducción del quebrantahuesos en este parque natural es un buen ejemplo de ello, provocando su reintroducción una vez más en las cadenas montañosas del sur de los Pirineos.

Hay pocos lugares en Europa donde se puedan observar tantos animales salvajes vagando libremente como en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, un magnífico refugio para la vida salvaje ibérica. Ese momento mágico en el que una cabra montesa es vista mientras sube por crestas escarpadas improbablemente altas, es una experiencia verdaderamente conmovedora. Los ciervos salvajes, los gamos y los muflones también. Es común observar manadas familiares compuestas por ciervos y sus crías, y en ocasiones, un ciervo macho solitario. Las amigables ardillas locales deleitarán al caminante con sus acrobacias en los bosques.

Si se mira al cielo, es fácil ver al Buitre leonado mientras se eleva sobre los picos nevados y los valles de las montañas. Si tienes suerte, incluso podrías ver una especie que se ha convertido en el orgullo del parque: el Quebrantahuesos. Después de haberse extinguido en 1986, su regreso a estas montañas se debe a un ambicioso y complejo proyecto de reintroducción.

Las cifras oficiales no dejan lugar a dudas sobre la inmensa diversidad de especies de fauna que existe en estas sierras. Ocupando el 0,41% de la superficie de España, el porcentaje de la fauna vertebrada del país que está presente en el parque es impresionante y la zona ha sido reconocida como un enclave con una alta concentración de vida silvestre:

Superficie del parque en términos de la superficie total de España: 0,41%.
  • Mamíferos: 47 especies – 40%
  • Pájaros: 185 especies – 49%
  • Reptiles: 21 especies – 36%
  • Anfibios: 12 especies – 48%
  • Peces: 11 especies – 16%

Algunos de los animales que habitan en el parque son muy emblemáticos por la importancia de estas cordilleras en términos ecológicos. Aparte del ya mencionado Quebrantahuesos, podemos destacar la Lagartija de Valverde (Algyroides marchi), especie endémica que vive cerca de los arroyos de las tierras altas, la subespecie española de la Mariposa Isabelina, una polilla de gran tamaño considerada la más bella de Europa y que sólo se encuentra en un puñado de enclaves montañosos de España y Francia, el Sapo partero ibérico, endémico de algunas cadenas montañosas del sudeste ibérico o el Topillo de Cabrera, declarado especie en peligro de extinción, habita en las zonas de la sierra que permanecen húmedas y mojadas durante todo el año.

 

Actividades del Parque Natural de la Sierra de Cazorla

Hay rutas guiadas en 4×4 para aquellos que deseen conocer esta área protegida en detalle y con comodidad. El senderismo también es muy popular. El parque cuenta con más de 50 rutas para descubrir la diversidad de paisajes que caracteriza a estas montañas. Mención especial merece la Senda del Río Borosa, que discurre por el bello cauce del principal afluente del Guadalquivir. Los visitantes más aventureros pueden practicar la escalada. Existen varias rutas establecidas, especialmente en la zona de Riogazas (Cazorla). El rafting en el río Guadalquivir y el barranquismo en la Cerrada del Utrero son otras actividades populares en verano y ofrecen impresionantes vistas del río y su desfiladero.

Por último, se puede hacer un cicloturismo por la mayoría de las pistas forestales, a lugares como las fuentes de los ríos Guadalquivir y Segura, y la dehesa de Campos de Hernán Perea.

Las rutas de senderismo de la sierra de Cazorla:
  • 01 El Pilarillo – Cumbre de Peñalta: dificultad media, 4 km 785 m, 2 h, desnivel 364 m.
  • 02 Refugio Casa Forestal El Campillo – Cumbre de El Yelmo: dificultad baja, 3 km 150 m, 1 h 36 min, desnivel 348 m.
  • 03 Sendero a Caballo Torraso – Puesto de observación de Caballo Torraso: dificultad baja, 1 km 252 m, 42 min, desnivel 150 m.
  • 04 Puerto de las Palomas – Arroyo Frío: dificultad baja, 2 km 100 m, 55 min, desnivel 394 m.
  • 05 Campo del Espino – Cabaña El Banderillas: dificultad media, 6 km 700 m, 1 h 45 min, desnivel 303 m.
  • 06 Sendero a Pinar del Risco – Mirador de Juan León: dificultad baja, 4 km 600 m, 1 h 12 min, desnivel 229 m.
  • 07 Nacimiento del Río Toba – Presa Las Anchuricas: dificultad baja, 5 km 700 m, 2 h, desnivel 167 m.
  • 08 Cañada del Saucar – Puntal de la Misa: dificultad baja, 5 km 876 m, 1 h 51 min, desnivel 381 m.
  • 09 Sendero a Calar del Espino (ruta circular): dificultad media, 7 km 700 m, 2 h 41 min, desnivel 285 m.
  • 10 Las Acebeas – Navalperal: dificultad baja, 3 km 350 m, 1 h 28 min, desnivel 295 m.
  • 11 Puente de las Herrerías – Fuente del Guadalquivir: dificultad media, 16 km 200 m, 4 h 16 min, desnivel 589 m.
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